A veces uno se pregunta para qué todo este tinglado de internet... ¿para qué este exceso de información?, ¿por qué todo el mundo tiene derecho a opinar?
Pero no hay que perder la esperanza... Cuando, en quinto de EGB, mis padres me regalaron aquel Spectrum 48Kb (el de las teclas duras, ojo) supe que estaba destinado a encontrar algo grande.
Ahora, la búsqueda ha terminado.
He aquí el mejor blog del mundo. Gracias.
