viernes, 11 de julio de 2008

GUYBRUSH THREEPWOOD


Dando un paseo por ahí, me he encontrado con el blog de Ron Gilbert, creador de Monkey Island. Especialmente me ha hecho gracia cuando cuenta que, un día, estaba en su casa mirando con unos prismáticos a la ventana de un vecino cuando vió en la televisión una película de piratas, y pensó "eh! yo he visto eso antes... ¡no! yo he jugado a eso antes... ¡¡¡no!!! ¡¡¡yo he DISEÑADO eso antes!!!”. Efectivamente, estamos hablando de Piratas del Caribe...

La Disney aún no se ha pronunciado al respecto.

Si bien es cierto que el propio Gilbert reconoció sin problemas que, para crear el videojuego original, se basó en un libro de Tim Powell (En costas extrañas) y en las atracciones de piratas de Disneyworld (o Disneyland, yo qué sé), la peli de Verbinski roba tanto a las aventuras de Guybrush que, cuando la vi, pensé que el creador estaba incluido en el cotarro.

Pero no.

Total, que mientras pensaba en éstas y otras cosas, he encontrado un par de sitios interesantes:

- La galería de un tal Nureli, que es un fotógrafo con cosillas tan interesantes como este retrato del prota a quien dedico el post:


- Una web donde se cuenta la historia de amor del juego (porque, todo sea dicho, juego sólo había uno. Luego hicieron una respetable secuela y después un par de mierdas a las que no me acerco ni por asomo): el Sr Threepwood y la Gobernadora.

- Un cómic (bastante chungo, por cierto).


- Cosas raras por ahí...

- Camisetas:



- Un pirata en la pared:


- Monigotes diversos.

Bueno, vale, que con tanto frikismo, me estoy volviendo nostálgico.

Y ya es viernes. Se ha nublado bastante el día, cosa que me alegra, porque últimamente me pongo de muy mala leche en el metro, con toda la chusma que va a la playa con sus miles de mierdas, ocupando los sitios destinados a ancianos y carritos... y usando los putos ascensores por la puta cara. No me extraña que haya tanta gorda quinceañera... Hostias, si van como idiotas, con los putos cascos a tope, sentadas en los asientos para embarazadas mientras te miran como si fueran de otra época. Vale que algunos estemos envejeciendo y no estemos en la onda, pero un poco de educación no os vendría mal putas zorras.

Y, a los del metro... En lugar de usar a los seguratas para dar hostias a niñatos borrachos los fines de semana, igual podíais ponerlos a hacer viajes, para poner un poco de orden en los vagones primero y último, por ejemplo, que son una puta jungla.

Y tampoco tendría que costar mucho arreglar lo de los horarios, porque, ¿qué se creen?, ¿que el metro en verano se usa menos? Pues no sé en qué planeta están viviendo, la verdad, porque vamos como sardinas en lata... Y si te vas a cenar por ahí, a mediados de julio, ya puedes darte prisa en pirarte porque lo chapan. Viva Europa.

Me están entrando ganas de sacarme el carné; no te digo más...

Hale, ya está. Mañana más.