sábado, 26 de julio de 2008

RAYOS Y TRUENOS


Hace tiempo leí que la probabilidad de ganar la lotería en los Estados unidos era la misma que la de recibir un rayo en la cabeza nada más salir de casa. Aunque podría reflexionar al respecto , ésta es sólo una ridícula introducción para contar que, el otro día (que hizo un calor espantoso), la cosa terminó en tormenta.

Mientras yo, en casa, miraba por la ventana al sumidero del patio, y Eguz (con Lide) se peleaba con un montón de hijos de puta en el metro de Algorta, nuestra amiga Kakun conducía por la Calle Mayor de Areeta y tuvo un desafortunado encuentro con un montón de cascotes que le jodieron todo el coche.

Y es que cayó. El puto rayo pasó del Puente Colgante y jodió un edificio cercano a la Plaza del Ajedrez. Hoy he pasado por ahí un par de veces y he tenido que sacarle unas fotos con el móvil para que veas que no miento.

Y poco más. Hoy hemos comido de pintxos en el Puerto Viejo y luego hemos dado un paseillo con mis viejos. Eguz se ha quedado frita en el sofá y yo, en cuanto termine esto, me iré a leer algo.