A raíz de recibir el otro día la foto de la exhibicionista futbolera española, recordé que tenía guardadas por ahí (en archivos recibidos, como todo) unas cuantas fotos de tías a las que también les va el rollo de enseñar las tetas en conciertos veraniegos y demás eventos... Pero a veces sucede que, rodeada de mostrencos alcoholizados, no es la mejor idea... O sí, claro, quién sabe:





El bueno de Alex me manda un monigote, inspirado en el post dedicado a Hitchcock. Y yo, que soy un gran tipo también, aquí lo pongo :

Por otro lado, los diputados españoles aprobarón ayer el tratado de Lisboa, que no sé en qué consiste, ni me importa lo más mínimo, la verdad... Cada día estoy más convencido de que todo es una pérdida de tiempo y dinero. Han aprobado esta ley, y se han ido de vacaciones.
Dos meses. Tócate los huevos.
Con la crisis que nos viene (porque si ahora estás pasándolas putas, no te agobies, que vendrán tiempos peores) y esta piara de políticos de mierda, con sus putos sueldos cojonudos, sus coches y sus dietas... se va de vacaciones. Me cago en el niño Jesús, qué ganas de que los maten a todos. Y según vayan llegando nuevos, que los maten también... Porque esto no lo arregla ni Dios...
Ay.
No me extraña que Eguz diga que, cuando lee las cosas que escribo por aquí, le parezco un amargado. Pero es que es jodido asumir que vivimos en un mundo tan loco. Un ejemplo:
Leona Helmsley, una multimillonaria neoyorkina que palmó el año pasado (a los 87), legó 12 millones de dólares a su perrita Trouble.
La tía (que fue dueña del Empire State, entre otros muchos edificios) había destinado a obras de caridad la fortuna amasada en el sector inmobiliario pero una "declaración" adjunta al testamento precisa que tales obras estarán destinadas "al cuidado y bienestar de los perros". Estamos hablando, grosso modo, de unos 7.000 millones de dólares.
Para los perracos.
Cuando se anunció que Helmsley había testado en favor de Trouble, desheredando a dos nietos, la perrita fue objeto de amenazas de muerte y hubo que enviarla a un hotel de lujo en Florida, con seguridad especial y todas esas cosas.

