Vamos con otra remesa de enfermos:
Mirko Barone es un italiano que, si bien se dedica a casi todo, lo que le va es el tema de la fotografía, donde desarrolla su rollo erotico-surrealista:
Olivar de Sagazan es un congoleño (ahora vive en Francia, claro, como todos los guays) que pinta y, sobre todo, esculpe unas cosas muy raras plagadas de horror y muerte. A mí me gusta la hostia:
Brian Horton es un californiano que curra en diseño para videojuegos, cómics e ilustracion... y es bueno el tío:
el neurofísico polaco (como lo lees) Grzegorz Kmin es más conocido como Aspius en este mundillo de descerebrados y se vale de un montón de programas de ilustración para recrear sus grotescas obras.
Hostias, qué bueno es Victor Koen:
Qué brutilla es Melanie Pullen, cuya obra más famosa High Fashion Crime Scene, se compone de más de un millar de fotografías emulando escenas de crímenes reales de los años 50, que la tía ha estudiado con ayuda de los departamentos de policía de Los Angeles y Nueva York. La ropa de las fotos es de marca. Todo eso se explica aquí.
Este ruso es un poco raro. Bogdan Zwir:
Me gustan las texturas sl sevillano Antonio M. Ramirez, más conocido como Aeternus:
A Frank Bodenschatz le gustan fotografiar chicos y chicas por igual. Es alemán y tiene gusto el tío:
Christopher Lee Donovan es de Boston. Pese a que lo que más le gusta es el photoshop, su obra abarca multitud de estilos:
Mira qué putas locuras ilustra el holandés Dennis Sibeijn, también conocido como Damnengine. Muy bueno; una puta pesadilla:
Tiene gracia el belga Frank Uyttenhove. Búscale aquí.
Otra alemana, Anke Merzbach, que es una fotógrafa que consigue darme un poco de repelús cuando se recrea en un mundo la mar de raro:
Y anda que no es raro éste también... el italiano Alessandro Bavari:
Y ya está. No olvides mineralizarte y supervitamierdarte. Hale.
