lunes, 19 de enero de 2009

VIERNES


El viernes quedé con Marcos, en Bilbao, que no nos veíamos desde el año pasado. Mientras le esperaba, en Diputación, saqué un par de fotos a esta cosa que todo el mundo mira:

Llega, saludos, abrazos, charlamos un rato y decidimos irnos a Belostikale, a jamar rodeados de ancianas. Mejor eso que meterte en el típico garito de modernos; vamos, no sé, digo yo. Pido ensaladilla rusa, cordero y cuajada... Él, sopa de pescado y filete... aunque de esto no estoy muy seguro.

Cigarros.

Cuando salimos de ahí, vamos a ver la ría un rato y aprovecho para sacar las fotos con las que monto la panorámica que aparece si haces click en la cara de mi amigo.

Y poco más. Entramos al fnac, nos damos un garbeo por las dos plantas, atontadísimos, nos piramos sin comprar nada. Él apunta en no sé dónde algún título de algo para bajárselo con el emule. Yo, ni eso.

Pillamos el metro juntos, aunque él se baja en Areeta y yo tiro hasta Bidezabal, para encontrarme con Eguz y Lide, que están en casa del aitite.

Paseo y vuelta a casa.

Muy cansado.

Aun así, cuando las chicas se van a la cama, juego un rato a la consola.

R E C U E R D A
Trainspotting está hecha para que las tías se pongan cachondas viendo a esos chavales que van de macarras...
pero El pico... joder, ésa es una peli de verdad.
Marcos Binder