jueves, 19 de febrero de 2009

MADRE E HIJO


- Es que, si tú supieras... Como es amiga de Paco, da igual cuántos estemos esperando... Ella llega, le hace una carantoña y, hala, saca la lista.
- ¿Qué lista?
- Pues la lista de cosas, el pedido... Pide, y el otro sinsorgo le atiende aunque estemos todas ahí esperando desde hace... Y no es cosa de un día, que lo lleva haciendo desde que llegamos al barrio, no te creas... Y yo no puedo más...
- ¿Por qué no cambias de frutería?
- Pues porque es la mejor. Y yo, hijo, ya lo sabes: para mi familia lo mejor. Sólo faltaba, encima de insultada tener que... Es que no sabes, lo peor es que, cuando le he dicho que estábamos ya hartas de que siempre hiciera lo mismo, me ha dicho que para hablar con ella me tengo que limpiar la boca antes, ¿puedes creerlo?
- ¿Y las demás qué dicen?
- ¿Las demás? Nada, la ponen verde cuando no está, pero claro... ahora, como a su marido lo van a ascender a teniente, o a sargento, no sé, pues nada... Se han callado como... como ratas. Y claro, ella ha visto que... que estaba sola y ha empezado a llamarme de todo. Y las demás, nada... Natalia, la del quinto, se ha largado con viento fresco, como si con ella no fuera la cosa, no te digo más. Y yo ahí, aguantando que me... en fin...
- ¿Pero qué te ha dicho?
- Pues que... Mira, son bobadas, pero es muy ofensivo... Que si tu padre no sé qué... y que me callara, que en este barrio sobramos y cosas así. Bueno, y lo mejor es que dice que tú... Bueno, qué importará, ¿no?
- ¿Ha dicho algo de mí?
- Y de tus amigos, sí... Un disgusto que no te imaginas. Me ha soltado que vais con coches robados y que ya caeréis...
- ¿Eso ha dicho la hija de puta?
- Sí... y... bueno...

- ¿Qué?
- ¿No será verdad eso?
- ¿Yo?, ¿coches? Pero si no tengo ni carné... ¿para qué quiero yo un coche?
- Ay, no sé, dice que andáis todo el día con las rayas y los porros...
- Será... Sabes que eso era antes. Ahora ando limpio, no sé de qué va esa...
- Ya lo sé, ya lo sé. Si es una maleducada y una vulgaridad de persona. Son gente como ésa la que sobra en el barrio...
- Su marido, ése sí que es un puto cerdo... si anda todo el día de bar en bar, el cabrón. La otra noche dicen que sacó la pistola.
- Ay, Dios mío, ¿dónde?
- En el patio de la Lola.
- ¿De... quién...?
- Es un pub, mamá, el patio de la Lola, en el casco viejo...
- Dios mío...
- Sí... Un muerto de hambre... que saca la pistola para beber gratis... Madero de mierda...
- Ay, qué gente, qué familia... Pues no sé... Igual tienes razón y lo mejor es ir al Mercadona y...
- Y una polla. Se va a enterar esa cerda... Dices que hace siempre la misma ruta, ¿no?
- Sí... como un reloj; me la cruzo delante del puesto de Javier todas las mañanas... La tienes que ver, toda chula, con su paraguas azul de marca... porque siempre nos lo recuerda, que nosotros somos de mercadillo pero a ella su hijo se lo trae todo de no sé dónde, de primera calidad...
- En el puesto de Javier...
- Ay, que me das miedo, ¿qué vas a hacer?
- Nada, nada... Mañana tampoco tengo clase, que está enferma la sustituta y he quedado con los colegas...
- Pero, hijo...
- Escucha bien, voy a ir con mi peña a mandarle un mensaje... Con diplomacia, para que entienda que en este barrio podemos vivir todos tranquilos, respetando. Ya verás: le va a quedar todo muy clarito. Eso sí, tú no hagas nada, ¿vale? Pase lo que pase, tú hazte la loca y sigue con las compras como si nada...
- No sé, yo...
- Tú tranquila, mamá, que esa zorra no se te va a reír más de ti, ni de papá... ni de mi puta calavera...
- Ay, hijo, pero habla bien...


El vídeo me lo ha mandado David. Puedes descargarlo aquí.