martes 31 de marzo de 2009

PLANET 51, O MIERDA DE PAÍS


Alex me pasa este enlace al blog de Escrito por...

Lee, lee, que está de puta madre:

PLANET 51, O CÓMO HACER UN E.T. A LA INVERSA
DEJANDO A UN GUIONISTA DEL REVÉS

No pensaba publicar esto hoy, pero hay días en que te levantas por la mañana y descubres que tienes una misión. Y a veces, esa misión no tiene que ver con que se haya acabado el papel higiénico y el café (en mi casa hay un fantasma que se lía porros de café con el papel higiénico... eso, o voy a tener que hablar seriamente con alguna de las amigas que me visita).
Mi misión de hoy se parece a la de un pregonero que canta las noticias de pueblo en pueblo, de blog en blog, al margen de lo que cuenta la prensa oficial. Os cuento: En los comentarios de un anterior post se sacó a relucir un artículo de El País sobre Planet 51, una peli española de animación que pretende emular a las de Pixar, Dreamworks y demás norteamericanas en lo artístico y en lo comercial. Tanto han querido emularlas que han contratado al guionista de Shrek porque, según ellos, "probamos a guionistas españoles y no encontramos a nadie preparado".
Como no podía ser de otra manera, se utilizó este argumento en los comentarios del post para poner en duda la valía profesional de todos los guionistas españoles, cosa absurda porque:
a) No creo yo que los de Planet 51 probaran a todos los guionistas españoles antes de contratar al americano. Es más - me apresuré a contestar en comentarios - "a mi casa y a las de mis compañeros (y tengo muuuuuchos compañeros) no han llamado".
b) Los desarreglos entre guionistas y productores NO pueden ser tomados en serio a la hora de medir la valía ni de los guionistas ni de los productores. Ese baremo es tan objetivo como una canción de Pimpinela.
Bien, pues resulta que estoy equivocado tanto en el punto a) como en el punto b). Resulta que sí que conozco a uno de esos guionistas que probaron los de Planet 51. Se llama Mariano Baselga y le hice una entrevista aquí mismo el pasado verano. Él mismo me lo hizo notar, así como que había contado su experiencia en el blog de otro guionista español: Así no se hizo. Copio y pego sus palabras, que resultan muy divertidas al leerlas todas juntas y además muy instructivas para aquel que quiera saber de qué va la vaina esta de ser guionista:

"Yo fui el último de los guionistas españoles que "probaron" para la que por aquel entonces se llamaba “Planet One”. La productora se llamaba Renderboy.

Por entonces yo trabajaba en Globo, alguien nos puso en contacto, los directores (ni uno, ni dos: tres de ellos) me hicieron una entrevista y como "prueba" me dieron a leer el guión que tenían por aquel entonces.

El guión, escrito en inglés por un famoso novelista español y pagado más que generosamente, era un absoluto desastre. Yo les conté lo que me parecía, sin paños calientes, y acto seguido me ofrecieron un contrato bastante generoso, que acepté encantado, pues tanto la idea primigenia como la calidad de la animación (tenían ya un trailer) me parecieron fabulosas.

Entonces entró en escena el productor ejecutivo y dueño del tinglado, uno de los personajes más siniestros con los que me he topado en mi carrera profesional. Para abreviar: nos sometía a los directores y a mí a interminables reuniones que nunca empezaban antes de las ocho de la tarde ni acababan antes de las dos de la mañana (lo que le duraba el puro de 300 euros) en las que, básicamente, nos ilustraba sobre su visión del mundo, que los tres directores que tenía contratados parecían encontrar fascinante.

Las pocas veces que la conversación parecía centrarse en el guión, yo aprovechaba para intentar explicar por encima conceptos como conflicto, acción o estructura dramática, sin los cuales era imposible hacerles entender por qué el guión que tenían entre manos no funcionaba.

Recuerdo una gran discusión en la que, ante mi insistencia en ponernos de acuerdo sobre quién debía ser el protagonista de la historia, el productor ejecutivo declaró sin inmutarse, “eso ya lo decidiremos cuando tengamos la historia”.

En fin, las reuniones seguían, pero era el mundo al revés: él, jaleado por su coro de admiradores, ejercía de aprendiz de guionista, empeñado en discutir las ideas que se le ocurrían en el váter, mientras a mí me tocaba ejercer de productor ejecutivo, recordándole cosas tan obvias como que necesitábamos personajes sólidos y bien definidos, y entre ellos un protagonista con un conflicto claro, y que no estaría mal que la historia tuviera un principio, un medio y un final, y a ser posible, que éste último fuera feliz: el referente eran las pelis de Pixar.

La idea original era sencilla y potente: en un planeta de extraterrestres, muy parecido al nuestro, un freak dueño de una tienda de cómics estaba obsesionado por la existencia de vida en otros planetas. El detonante era la llegada de un astronauta de la NASA. Yo propuse literalmente, para centrarnos, “hacer un ET a la inversa”, idea que el productor ejecutivo consideró una gilipollez, pues según él, ET no funcionaría a día de hoy.

En fin, tras mes y medio agotador, asumí que no querían un guionista, sino un amanuense que pusiera en formato de guión las ideas inconexas del ególatra dueño de la empresa, para quien la película era su pequeño juguete. Yo les dije que no era su hombre, y ante mi plante me dieron una oportunidad: que hiciera “mi propuesta”, ya que era tan listo. Pedí dos meses para hacer un tratamiento y me dieron diez días, aunque me dejaron contratar a un colega, eso sí.

En esos diez días mi coguionista y yo escribimos una sinopsis de unas doce páginas con la que, por supuesto, no quedamos del todo satisfechos. El día que nos reunimos para comentarla, el productor ejecutivo declaró no habérsela leído y empezó a desbarrar sobre un nuevo enfoque que se le había ocurrido conduciendo su Ferrari por la M-40. Ahí acabó nuestra relación.

Meses después coincidí con los directores en una fiesta. Por entonces habían encontrado un socio americano que exigía un guionista de primera línea: el elegido era Stillman el de Shrek. Le daban seis meses para una primera versión de guión. No quisieron decirme cuánto le iban a pagar, sólo me dijeron que si me hubieran pagado a mí lo mismo, ni yo, ni mis hijos, ni mis nietos tendríamos que habernos vuelto a preocupar por el dinero. (Creo que la cosa estaba entre dos y tres millones más escalado por taquilla.)

“Y eso no es lo peor”, me dijo uno de los directores. “¿Sabes lo que nos ha dicho Stillman que hay que hacer?” Yo negué con la cabeza y apuré mi copa (luego vendrían unas cuantas más). “ET a la inversa.”

Os lo juro."

En fin, después de leer esto ya no siento la necesidad de defender la valía de los guionistas españoles. Lo que siento es horror por el comportamiento de algunos (nótese el pronombre) productores españoles y también tengo dudas, tremendas dudas, sobre su valía profesional y sobre su necesidad de autoafirmarse y de tapar inseguridades propias yéndose al centro comercial más caro a comprarse el joyón más cantoso.
Vamos, que no sé si han hecho el E.T. español o si lo que han hecho es el P.A.L.E.T.O español.
A pesar de eso, es posible que la película les haya salido bien.


A uno le entran ganas de contar cómo se lo pasó con un productor de Castellón, su chofer ex-guardia civil y las putitas (sic) con las que pretendía alegrarnos la noche...

Pero eso otro día.


ACTUALIZACIÓN:

Tras leer este post, Piko me contesta vía email. Y yo a él:

From: Pedro José Rivero Aurre
To: Egoitz Moreno
Sent: Tuesday, March 31, 2009 4:28 PM

Bueno, contrariamente a lo que opina el que hace la reseña no creo que la anécdota mejore en nada el prestigio de los guionistas españoles. Tan sólo demuestra que a ambos lados del océano nuestras referencias para comunicarnos son francamente pobres con la desventaja de que ellos hablan de algo que pertenece a una cultura popular acunada por su entramado empresarial y nosotros nos lo tragamos y lo convertimos en cátedra. El guionista en cuestión hubiese mostrado un poco más de respeto por sus propios compañeros de profesión si para hablar de la línea argumental de Planet lo que sea hubiese dicho que es como Goomer, cómic que por cierto ya está perpetrado para la pantalla por otra conjunción de productores-directores-y-guionistas indeseables... Y ya ni me sorprende que el autor de la reseña se quede boquiabierto por la simultaneidad de pensamiento con el guionista de Shrek y tampoco piense en el cómic de Ricardo y Nacho, aunque también sería triste que la referencia terminase ahí, pues una y otra no son más que variaciones sobre la fábula del buen salvaje que se remonta a yo no lo sé.

En fin, esto me recuerda a lo que me contaba el otro día un antiguo lobo estepario devenido cómo no en yonki acerca de la creciente infantilidad de la cultura con el aumento de la población, las comunicaciones y por tanto la actividad humana. Ahora hay tanto que conocer, decía, que nunca llegamos a asentar un pensamiento que no sea relativo o transitorio. También decía en la cúspide de su metadónico discernimiento que él creía haber evolucionado a una nueva especie, mientras me hablaba de su sexualidad abierta y me preguntaba si me molestaba que se acercara a mí. Obviamente, esa nueva especie a la que se refería sobre su persona debía ser el homosexualus sapiens, y, por un momento, pensando en la presencia cada vez más abundante de gays en altos puestos directivos y en la vanguardia de la cultura dominante, creo que no le faltaba algo de verdad.
Aunque disipé rápidamente cualquier reflexión añadida cuando tuve la oportunidad de seguir avanzando por la calle y dejarle atrás con su rollo yo-tengo-algo-que-decir-y-es-sumamente-importante que igualmente emplean los productores ejecutivos de los que hablaba el fallido defensor de los guionistas, el profesor Neira y básicamente todos los blogueros que nos inundan de basura hiperespacial como el sr. Pérez del que hablas en otro post.

Y es que yo también vi por un momento en la televisión al famoso profesor hostiado hasta la no-muerte. Y a mí también me resultó inquietante como a Pérez, pero no ya por su aspecto de gigante aparecido en la habitación del agente Cooper -toma referencia de culto-, sino por oírle referirse a su agresor como una cucaracha. Puedo entender que se sienta humillado por la paliza y que bajo esa pátina de dignidad anide el deseo de venganza, expresado en este caso con palabras, pero frente al asentimiento de la presentadora que estaba a su lado cuando decía semejante barbaridad o a la indiferencia con que parece que Pérez escuchó ese símil, prefiriendo hacer sangre por otros cortes, sólo me queda ponerme a bailar. Comparar a cualquier ser humano con un insecto es la misma premisa que le sirvió a su agresor para hostiarle y, en general, a cualquier ideólogo para animar a que se vuelque el tintero de la sangre ajena. Y entonces es cuando comprendo el valor de encumbrar a Zidane como un héroe dando cabezazos y entiendo que efectivamente debemos ser muy infantiles para que todo sea tan relativo e intercambiable y que me importa una mierda lo que cuenten los guionistas, sean españoles o americanos, los profesores valientes, los cobardes, los yonkis, los exyonkis, los blogueros y sus lectores.

Apaga el puto ordenador o vuelve a las páginas de sexo. Por suerte, la vida sigue más allá de cuanto se habla y se escucha. Y mira, no voy a cambiar de acera -literalmente hablando- cuando se me cruce el yonki evolucionado, creo que, sin más, voy a hacerle el mismo puto caso. Y usted debiera hacer lo mismo con sus blogueros. Recuerda que la ebriedad, bien surtida, es el don definitivo.

P.

From: Egoitz Moreno
To: Pedro José Rivero Aurre
Sent: Wednesday, April 01, 2009 9:16 AM

bueno, es cierto que los guionistas españoles no salen bien parados... sólo faltaba. pero lo interesante, al menos para mí, son dos cosas:

- en manos de quién está la industria (cualquier industria, me temo) y, lo que es peor y me lleva al segundo punto:
- en momento de crisis, todo el que venga de fuera será considerado experto.

al final, no hay manera de escapar: el guionista tiene que ser el de shrek. y si no, el de cars, y si no...

y eso sí es denunciable. como bien dice alguien en los comentarios (puede que el mismo autor del texto): es una buena noticia que un productor pague dos kilos a un guionista. y es una buena noticia que, desde españa, y por fin, alguien ponga los medios necesarios (técnicos, por ejemplo) para realizar una producción decente, aunque una vez terminada la peli los manden a todos a tomar por el culo jaja... pero ésa es otra historia.

supongo que, si obvia la comparación con goomer es de forma deliverada, sí... aunque puede ser por ignorancia... no sé, a mí también me sorprende que nadie la reivindique como referencia... aunque, qué cojones, como bien dice usted, los que hemos leído cómics, sabemos que ricardo y nacho tampoco inventaron nada. y, claro, las (deficientes) páginas que realizaron para el jueves y, sobre todo, la calidad de la película no le hacen ningún bien a la obra original.

respecto al neira, me gustaría que la polémica que salpica a este personaje (no hablo ya del individuo, ser humano o persona) salpicará también a las víctimas del terrorismo, intocables, y referencia obligada para todo político "de bien". por muy profesor que seas (y tú has dado clases de guión, así que algo te toca jaja), si un hijoputa te deja en coma (o, ya puestos, piensa en tu hijo) lo menos sería llamarle cucaracha al agresor. entiendo, por supuesto, que la viuda de un concejal asesinado pida la pena de muerte... más me cuesta entender que la clase política (sobre todo una) se sume, aunque sea por lo bajini, a la propuesta para arañar votos y señalar con el dedo a los que, por las razones que sean, se muestran horrorizados ante tanta demagogia. entiendo también que insultar no es lo mismo que pegar. y que pegar no es lo mismo que matar... del mismo modo que soñar con matar a alguien no es lo mismo que hacerlo... aunque, también lo sé, tampoco me gustaría tener cerca a un asesino en potencia, por mucho que no llegue a actualizar su deseo. pero ésa, también, es otra historia... y en los tiempos que corren, es tan difícil encontrar a alguien que plante cara a un agresor (lo mismo me da que sea éste un matratador, un nazi o un borroka) que, cuando sucede, no está de más guardar, al menos, un respetuoso silencio.

es cierto que el relativismo gana enteros... pero, por mucho que nos sorprenda, tampoco google earth nos dice gran cosa sobre nada. como preguntaba el hijo de matt groening (en no sé qué tebeo): "sabían en la edad media lo retrasados que estaban?" no, claro que no. y ahora pensamos que internet ha abierto unas posibilidades (comunicativas) que no son sino otro paso más en la historia de una especie condenada a no enterarse de nada. es decir, que los mitos, los brujos, el telégrafo, las universidades y bibliotecas... tuvieron el mismo efecto que el emule. y no se acabó el mundo. o sí. basta leer textos medievales para ver que siempre es la misma mierda. ya entonces tenían acceso a lo mismo que ahora, aunque al pueblo sólo se le diese la lectura que interesara a los de siempre. como ahora. porque internet tienes tú. y yo. y un montón de norteamericanos armados... pero lleno de tías en bolas, viagra y casinos online.

que hay más gays? que ahora podemos denunciar lo que sea, en blogs, donde sea? sí, claro, pero la clave última es, simplemente que "uno puede poner todos los gays que quiera en el gobierno, puede permitir todas las películas subversivas y transgresoras; toda esa crítica es bienvenida e integrada. ahora intente usted mover un sólo ápice del funcionamiento del capitalismo, intente frenar el liberalismo económico desde su gobierno en beneficio de los derechos de los trabajadores. ahí es cuando todo el poder capitalista se le echará encima" (cómo no, zizek). y ya está.

claro que, igual tú no crees en esas cosas y piensas que el mundo está lleno de posibilidades, que podemos escapar, que hay mucho que hacer, que... yo pienso igual... pero dudo ser el más indicado para dar lecciones de nada a este respecto. de vez en cuando, me desahogo (ahora que casi no piso los bares, en este blog) y me cago en vuestra puta madre de ustedes todos... porque no creo que todo sea válido e intercambiable aunque quieran que así nos lo parezca. una cosa es la duda metódica y otra que te hagan dudar de cualquier cosa...

pero tampoco tengo yo un discurso a este respecto. ni siquiera una actitud, supongo... ni nada. lo que tengo es una mañana muy liada, así que lo dejo aquí y lo colgaré luego en blog, por joder, cabronazo... que usted me hable de ebriedad no deja de tener su gracia.

por último, te ha debido sentar mal la siesta, porque tenías más gracia cuando
insultabas a rajoy.


ACTUALIZACIÓN:

Respuesta rápida. Le he dicho que, si quisiera comentar algo más, le cedería un post, para no alargar esta conversación epistolar hasta el infinito, así que termino aquí esta historia. Hale:

From: Pedro José Rivero Aurre
To: Egoitz Moreno
Sent: Wednesday, April 01, 2009 9:27 AM


hay unos vídeos de jose luis sampedro diciendo lo mismo que zizek. lo bueno es que algunos son de hace tres meses y otros de hace cuatro años, y en estos últimos ya decía lo mismo.

Ayuda del G-20 a los países en vías de desarrollo: 120 mil millones de dólares.
Ayuda del G-20 a sus entidades financieras: 8,4 billones de dólares.

Por cada euro que se da a los pobres diablos, la banca se lleva 70.

Esto sí que es un llamamiento a la violencia. Eso sí, cuando haga la digestión de estos donuts comprados en Eroski...