miércoles, 22 de abril de 2009

LA ETA ENTRENANDO


El ministro Rubalcaba, entre otros, nos informa a diario de lo mal que lo hacen todo los etarras: poco menos que son cuatro gatos desarbolados, con una cantera demasiado joven para nada serio. Imagino que, cuando lleguen las elecciones (las que sean, donde sean) volverán a hablar de víctimas, libertad y democracia, que es lo que mola... pero de momento están contentos en el gobierno, cazando un buruzagi tras otro, sin darles tiempo a apretar ningún botón.

Que los chicos de la gasolina no son lo que eran es algo evidente. Ya no responden a la máxima de su anagrama* y la cagan cada vez que quieren volar algo por los aires.

¿Por qué? Bueno, a la hora de analizar un asunto complejo hay que tratar de simplificarlo recurriendo a los cojonudos comodines de siempre: Aristóteles, la educación y... el miedo, por decir algo. El primero, en este caso, no nos dice gran cosa (o sí, pero a nadie le interesa) de modo que el problema que impide seguir sumando checkpoints a la banda terrorista tiene que residir, por ejemplo, en el ámbito educativo. Resumiendo, que su sistema de entrenamientos falla por algún lado.

He tenido acceso a una grabación secreta en la que podemos ver a unos simpáticos etarras preparándose para alguna ekintza inminente. Es duro decirlo, pero su modus operandi es impecable. Dios nos coja confesados:


Ojo, todos son jefes de la cúpula y hablan en batua para que no se les entienda. El vídeo, obviamente, lo ha grabado el juez Garzón, que es colega, pero no lo difundas por ahí que luego me pedirán el impuesto o yo qué sé.

* ¿Semper fidelis? No. El hacha y la serpiente podría responder al lema sugea bezain azkarra, aizkora bezain zehataza (tan listo como la serpiente, tan certero como el hacha), aunque puedes encontrar todo tipo de variaciones (incluyendo zuhurra e indartsua, por ejemplo) y, creo yo, ni Likiniano tenía claro qué cojones estaba haciendo cuando se puso en plan artista.