lunes, 20 de abril de 2009

VIOLENCIA DIVINA


Me gusta el olor a napalm por la mañana, en el metro:

Cuando los que se hallan fuera del campo social estructurado golpean "a ciegas", exigiendo y promulgando la justicia/venganza inmediata, esto es violencia divina. Recordemos el pánico que se desató en Río de Janeiro hace aproximadamente una década, cuando la turba descendió desde las favelas a la zona rica de la ciudad y comenzó a saquear e incendiar supermercados. Esto era efectivamente violencia divina. Eran como langostas bíblicas, el castigo divino por las acciones pecaminosas de los hombres. Esta violencia divina que golpea desde la nada es un medio sin fin o, como expresó Robespierre en su discurso en el que pedía la ejecución de Luis XVI:

Las personas no juzgan del mismo modo que los tribunales: no realizan sentencias, lanzan disparos; no condenan a los reyes, los arrojan al vacío. Y esta justicia vale tanto como la de los tribunales.


En Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales (Paidos).