viernes, 8 de mayo de 2009

LA ESCENA QUE NUNCA RODÓ


Quería conseguir un diálogo largo entre Cary Grant y uno de los trabajadores de la fábrica (en un taller de la Ford) mientras pasean a lo largo de la cadena de montaje. Detrás de ellos se está montando un coche, pieza por pieza. Por fin, el coche que han visto ir construyéndose a partir de un simple diseño queda completado, con el depósito lleno, y totalmente preparado para arrancar y salir de la cadena. Los dos hombres se miran entre ellos y dicen, "¿no es maravilloso?". Entonces abren la puerta del coche y cae un cadáver.

Alfred Hitchcock, en El cine según Hitchcock, de François Truffaut (Alianza).

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