martes, 30 de junio de 2009

CULTURA


No todos los padres pueden apuntar a sus hijos a clases de inglés. Es triste, pero es así. Es por ello que no hay que reirse de la gente humilde cuando hace un esfuerzo por comunicarse en el idioma de Shakespeare o Mr Bean. Creo que el gobierno debería echar un cable a estos analfabetos, insuflando algo de dinero en sus cuentas corrientes, por ejemplo:


ACTUALIZACIÓN:


Me comentan que Raúl sí dio clases particulares de inglés. El problema es que le tocó un profesor un poco insustancial. Una pena.

2 comentarios:

Iker dijo...

Los 2 vídeos son diveritidimos, pero lo mejor es la seriedad con la que lo dicen. Pero no quiero reírme mucho, que llevo en Irlanda desde abril y mi acento sigue siendo de Gallarta. Un abrazo.

egoitzmoreno.com dijo...

Un abrazo, Iker... por aquí, ya sabes, más de lo mismo... así que siga usted practicando idiomas tranquilamente, que no se está perdiendo nada.