Cada vez que cae la noticia de la inesperada muerte de una deidad, uno tiene que esforzarse en no creer que todo es mentira. Quién sabe, puede que Michael se haya sumado a la moda de la jubilación anticipada y esté, junto a Elvis, Arafat o Jesús Gil, tomándose unas copas en vete a saber qué isla del Caribe.
No obstante, cualquier excusa es buena para poner un vídeo de Thriller, esta vez bailado por los presos de una cárcel filipina:
Fuente, aquí.

1 comentarios:
Da igual. Nunca se reinsertarán.
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