viernes, 5 de junio de 2009

LO QUE TENÍA QUE PASAR


- Pero Quentin... yo puedo... Necesito...
- Que no, no pareces ni judío, ni nazi, ni joven... Y ya tengo todo lleno.
- Pero...
- Que no. Pregúntale a Robert [Rodríguez], que seguro que está preparando...
- ¡Nooo! Ese tío es un mierdas, yo quiero contigo, ¿no lo entiendes? Mira, mira, he traído la espada y todo...
- ¡Guarda eso, joder, que te vas a hacer daño otra vez!
- ...
- Y... te tengo que dejar, que he quedado con dos gordos.
- Vale, me voy. Pero que sepas que soy capaz de... de cualquier cosa. Y la culpa será tuya.
- Que sí...
- Adiós.
- Hale, ya te llamo si eso.
- No, no me llames.
- Vaaale.




Y claro, pasó lo que tenía que pasar.


ACTUALIZACIÓN:

¿Y si no se mató, y simplemente se le fue la mano?

2 comentarios:

hijoeputa dijo...

Joder,, que hijoputa, jeje.

Anónimo dijo...

Pobre kungfú. Su maestro ya se lo dijo: si te haces muchas pajas te quedarás ciego como yo...