lunes, 8 de junio de 2009

OTRA MÁS


Toda mi vida he vivido en un decimoquinto piso, en Bilbao, y no ha sido hasta que nos decidimos a vivir juntos, Eguz y yo, que he estado tan a pie de calle. Dos cosas han cambiado: ahora no da pereza bajar a hacer recados (antes me podía dar un chungo esperando al ascensor) pero, viviendo en un primero, el ruido se te mete por el culo, sobre todo por la noche, que no sé qué cojones pasa en esta calle.

La verdad es que, en general, no molesta. Solemos acostarnos tarde y, para cuando nos metemos en la cama, la cosa está calmada. Pero es cierto que, de un tiempo a esta parte siempre hay alguien dando un coñazo a las putas dos de la mañana.

Anoche, un marroquí, borracho, drogado o loco, no lo sé, con el cinturón en la mano dispuesto a defenderse de no sé quién, no paraba de dar gritos. Me levanté, subí la persiana y comprobé que su ira iba dirigida a cualquiera que pasara por ahí, llamándolo racista, cabrón o lo que fuera, en un imperfecto castellano. De punta a punta, no callaba el tío.

Bajé la persiana a tope y me metí en la cama de nuevo; eran las dos y diez y el tío no paraba. Un cuarto de hora más tarde Eguz se había quedado frita, pero a mí me era imposible dormir e intentaba descifrar a quién cojones estaba gritando cada minuto. Cogí el móvil para llamar a quien fuera que se llevara de ahí al hijo de puta; me fui a la sala; abrí la ventana y vi que los munipas ya estaban ahí. También un par de ertzainas de paisano. Bien; ya no tenía que llamar a nadie. Así que grabé, malamente, esta conversación de gentlemen (hasta el final no se les ve):

Se tiraron un buen rato hasta que se lo llevaron.

Y empiezan a tocarme un poco los huevos estos remilgos; he visto hostiar y detener a gente de Bilbao mucho antes por mucho menos... ¿Qué pasa? En serio, ¿qué cojones está pasando?
No imaginas lo mal que he dormido, y lo que me ha costado levantarme. En fin, al menos, esto me ha alegrado la mañana:

¡Comienza la debacle de la Banca! Y con carteles de la ETA y todo...

5 comentarios:

David dijo...

Para tu cumpleaños te voy a regalar un movil con zoom, bueno no, que seguro que es carisimo...
Yo te reto a que vayas a dormir un fin de semana a mi casa en Mazarredo, los pijos farloperos son mucho peor, creeme.
Entre los coches tuneados, los gilipollitas de gimnasio (se ve que los esteroides y alcohol van mal) y las putas de enfrente es una fiesta continua...

ah! si...
¡¡caña a los bancos!!

egoitzmoreno.com dijo...

caballero... para hablar en ese tono, me pregunto si, por un casual, no pensará estar tan alejado de la imagen que los demás tenemos de usted, verdad? lo digo por lo de "pijos farloperos", amigo... que ya nos conocemos y, si a su rendimiento laboral le sumamos las noches de fiesta... todos sabemos que hay truco.

ándese con cuidado. y déjese de fiestas continuas, que ya está emparejado, por el amor de dios...

aaay... por cierto, que unos van al gimnasio y otros... a hacer surf.

se aceptan móviles con zoom, sí.

y caña a los bancos, claro.

un abrazo,

e.

David dijo...

¡me ofende ud!
Yo no soy pijo!!!!

Anónimo dijo...

Estos moros... nos van a joder bien...

Anónimo dijo...

"carteles de la eta"

soberbia morcilla.