jueves, 9 de julio de 2009

PARÁSITOS


Una oruga sirve de anfitrión a los huevos de una avispa, que se desarrollan durante doce semanas antes de salir como larvas, a liarla por ahí. Lo curioso es que, la madre (que introduce los huevos en el bicho) inocula de paso una sustancia que, de algún modo, obliga a la oruga a proteger los capullos cuando las larvas están llevando a cabo su metamorfosis.

Igual no has entendido nada, así que echa un vistazo y luego piensa en Dios:

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pensar en Dios. Sí, la verdad es que esto es acojonante.

UNBNIS dijo...

Putos aliens!

egoitzmoreno.com dijo...

Podéis descargar el vídeo aquí:

http://www.egoitzmoreno.com/blog/invaders.mp4