martes, 8 de septiembre de 2009

LIBROS CAROS


Idoiaga me pasa este enlace, donde podemos encontrar el siguiente artículillo que robo sin compasión:

El mundo fantástico de los libros de súper lujo

El “Moonfire” con piedras lunares o aquel con 50 diamantes incrustados: verdaderas gangas
por Julio Aguilar

No es raro que los editores prometan la Luna y las estrellas a sus potenciales compradores en el lanzamiento de un libro ambicioso, pero Taschen ha llevado la promesa a lo insólito. Para conmemorar los 40 años del primer viaje tripulado a la Luna, la editorial alemana ha puesto a la venta una edición limitada a 1969 ejemplares de MoonFire, de Norman Mailer, ilustrado con fotos inéditas del proyecto Apollo 11 que fueron reproducidas con calidad extraordinaria (una de ellas está autografiada por el astronauta jubilado Buzz Aldrin) y, lo más impresionante: los ejemplares numerados del 1958 al 1969 incluyen fragmentos de piedra lunar de entre cuatro y 30.34 gramos tomados de un meteorito localizado en la Tierra.
Así que Taschen no sólo promete sino que en verdad pondrá en manos de 12 exclusivos compradores un trocito de la Luna a un precio hasta ahora no revelado, pero que seguro estará por los cielos para hacer juego con el contenido de la lujosa edición conmemorativa sobre la llegada del hombre al satélite natural.
Con este proyecto descabellado, el editor Benedik Taschen sin duda se ha superado a sí mismo en la producción de ediciones limitadas de extraordinaria calidad y de precios muy impresionantes; por ejemplo, el monumental GOAT: Greatest of All Time (Cabrón: el más grande de todos los tiempos), un libro de fotografías sobre el ídolo del boxeo Mohammad Ali, de 792 páginas, de un metro de alto por medio metro de ancho, con un peso de 34 kilos y que incluye una escultura para ensamblar del cotizado Jeff Koons. Este libro de fotografías que, como alude el ambiguo título, es el de mayor formato que se haya producido en el mundo, al salir a la venta en 2003 costaba 7 mil 500 dólares cada ejemplar de la edición más exclusiva, con la obra de Koons (la, digamos, “rústica”, sin escultura incluida, sólo costaba 3 mil dólares), pero hoy no es raro que los coleccionistas adquieran algún volumen al doble del precio original en Internet. Y los coleccionistas de estos libros suntuarios son más de lo que podría suponerse.

Libros creados para ser obras de arte
Hace apenas un año, estaba en auge la producción de libros de súperlujo, a veces creados para ser obras de arte.
Con un espectáculo en el que se representaron escenas costumbristas del Renacimiento, en mayo de 2008 fue presentado en la plaza mayor de Bolonia, Italia, Michelangelo: la dotta mano (Miguel Angel: la mano maestra), el mayor capricho del perfeccionista Franco Maria Ricci, cabeza de la editorial FMR.
La obra, producida para celebrar los 500 años del comienzo de los frescos en la bóveda de la Capilla Sixtina, salió a la venta a un costo de 100 mil euros por ejemplar, del que se editarán sólo 99 unidades a pedido.
Según información de The New York Times, el día de la presentación en Bolonia había 33 ejemplares en los que aún trabajaban seis artesanos dedicados a tallar en relieve, sobre una delicada placa de mármol, una reproducción de la Madonna de la Scala, de Miguel Ángel.
Ese relieve es la exquisita tapa dura de un libro con reproducciones de bocetos y manuscritos del artista y con fotografías en blanco y negro de algunas de sus obras, todo ello impreso en un finísimo papel artesanal.
Hasta ahora no se sabe en qué mansiones particulares o instituciones opulentas irán a parar los ejemplares creados con tanto esmero por el equipo de FMR. La editorial e intermediarios como la empresa de subastas Christie’s han tenido cuidado en no revelar la identidad de ningún cliente, si acaso señalan hacia monarquías petroleras de Medio Oriente, Estados Unidos, Europa y Rusia, como los destinos imprecisos de los ejemplares. ¿Y Japón? Al parecer, en ese archipiélago los libros de súper lujo no son tan solicitados debido a que suelen tener un súper tamaño que allá los vuelve poco deseables, según las curiosas conclusiones del editor Benedik Taschen.
A propósito de las ventas del libro SUMO, del ya fallecido fotógrafo Helmut Newton, un espectacular volumen publicado en 1999 con un formato de 50x70 cm y a un costo de 430 mil dólares en la edición limitada, Taschen dijo para The New York Times que los datos demográficos revelados a partir de las ventas de ese libro demostraron que se necesita no sólo dinero sino también espacio para comprar un objeto de semejante calibre. “Esa fue la razón por la que no tuvimos grandes ventas en Japón; ellos tienen departamentos pequeños, incluso la gente rica”, explicó el editor alemán.

Una buena inversión
Empresarios, altos ejecutivos, políticos y artistas son los clientes habituales de los libros a todo lujo, según la prensa británica y estadounidense. Curiosamente -porque no suele relacionárselos con libros-, otro grupo interesado en estos artículos es el de los deportistas con sueldos exorbitantes.
Por ejemplo, para los futbolistas con grandes ingresos fue producido Pelé, un libro puesto en venta en edición limitada de 150 ejemplares que fueron autografiados por los jugadores sobrevivientes de la selección brasileña y ganadora que participó en el Mundial de Futbol organizado en México en 1970.
Cuando se publicó en Gran Bretaña en 2006, los ejemplares salieron a la venta en 4 mil libras; sin embargo, según el diario británico The Guardian, el año pasado un ejemplar fue revendido en 10 mil libras (más de 150 mil pesos mexicanos) a un comprador en Internet.
Kraken Opus es la editorial especializada en libros deportivos de colección, a menudo pensados para que quienes están retratados en las fotografías del volumen sean también los potenciales compradores. Un ejemplo es el reducido tiraje de 100 ejemplares de un libro dedicado a la historia de la Fórmula 1, autografiados por los 19 campeones sobrevivientes. ¿El precio? Sólo 20 mil libras (más de 300 mil pesos).
Estos libros son, desde luego, objetos de fetiche, pero también una buena inversión. Si al lanzarse suelen ser caros, al poco tiempo, una vez agotados, el precio se dispara en la reventa. Hace unas semanas, el diario inglés The Independent consignaba la venta en una subasta de caridad de un ejemplar de colección sobre el Manchester United, cuyo costo original era de 3 mil libras el ejemplar, pero que alcanzó el estratosférico precio de 1 millón 600 mil libras sólo porque había pertenecido al monarca de Dubai. Hoy, en plena crisis, la compra-venta de libros como éstos no ha decaído.
Pero es obvio que si un ejemplar contiene una piedra lunar o viene cuajado de diamantes, el precio de salida puede ser increíble. Para muestra está la “edición para oligarcas” de Dancing with the Bear (Bailando con el oso), un libro de consejos sobre cómo hacerse millonario escrito por el empresario ruso-británico Roger Shashoua, que el año pasado fue lanzado a un precio de 3 millones de libras. La razón: el libro tenía 60 diamantes incrustados en la tapa.
Pero con diamantes y todo, el ejemplar, más valioso por el continente que por el contenido, estuvo lejos de igualar el mayor precio hasta ahora pagado por un libro, en este caso una antigua joya documental que algún día estuvo en la mesa de trabajo de Leonardo Da Vinci: el llamado Códice Leicester, un manuscrito con bocetos y anotaciones del genio renacentista comprado en 1994 por otro genio de la tecnología, Bill Gates, en 30 millones 800 mil dólares. Como arrancarle una hoja a un cuaderno.

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