miércoles, 17 de febrero de 2010

EL MIEDO TRIUNFA EN EUSKADI


Digo yo que ésa será la explicación que López y Basagoiti y compañía darán de una realidad que les acaba de explotar en toda la cara:

El 96% de las nuevas matrículas para el curso próximo elige modelos euskaldunes
Sólo 732 de los 18.456 padres que han prematriculado a sus hijos apuestan por la enseñanza en castellano

Bilbao. Ya no existen razones objetivas, ni ideológicas o morales que continúen enturbiando la escena educativa vasca. Las preferencias lingüísticas de las familias por los modelos euskaldunes para sus hijos e hijas han sido un clamor los últimos diez años con gobiernos nacionalistas en Ajuria Enea y continúan siendo un clamor con el Ejecutivo López y su nuevo sistema centralizado, garante -según la consejera Isabel Celaá- de la libertad de elección de aitas y amas.
Ayer, el Departamento de Educación del Gobierno vasco adelantó los datos de prematrícula correspondientes al curso 2010-2011. Y los resultados no dejan lugar a dudas. El 96% de las familias vascas, cuyos hijos ingresarán el año que viene en la escuela por primera vez, ha elegido los modelos B y D frente a un 3,9% que ha optado por el modelo A (sólo en castellano). En concreto, se han contabilizado 732 matrículas en centros que sólo imparten castellano, frente a las 4.135 en el modelo B y 13.559 en D.
Además de confirmarse la tendencia de la última década, el Partido Popular -autor intelectual del nuevo sistema de matriculación- tuvo ayer cumplida respuesta a las pretendidas limitaciones que los colegios imponen a las familias que desean que sus hijos estudien en castellano, impulsados -dicen- por un hipotético afán adoctrinador de corte nacionalista, vasco.
Según informó el gabinete que dirige Isabel Celaá, sólo 6 solicitudes de modelo A como única opción no fueron atendidas por los centros, frente a las 27 no atendidas para el modelo B y las 20 del D. Todas ellas en el ciclo de 2 años. Estos datos constituyen una auténtica novedad en el panorama educativo puesto que hasta ahora no se habían facilitado. Una vez analizados, evidencian que no existe tal coacción contra las familias que optan por el modelo con el castellano como vehicular, un argumento que ha sido defendido por el PSE-EE desde la oposición y que ahora en el gobierno ha alentado con sus silencios y ambigüedades. Si algo demuestran estos datos es que son precisamente los padres que desean los modelos euskaldunes los que realmente tienen mayores dificultades para encontrar un centro de su elección.
Ayer, ni el PSE-EE ni su socio preferente valoraron estos datos provisionales, como hubiera cabido esperar después de dos semanas de gresca mediática, surgida a raíz del proceso de prematrícula y las acusaciones vertidas contra Kristau Eskola -principal patronal de la privada- porque, según el PP, se habría negado a abrir aulas nuevas en modelo A. Y es que, la demanda real y el PP llevan caminos opuestos.
Fuentes del Departamento vasco de Educación se limitaron a indicar que las cifras de peticiones de modelos no ofertados en los centros educativos son "poco significativas", por lo que manifestaron que se ha "magnificado" la polémica en torno a esta cuestión.
A la luz de estos resultados no cabe hablar, por tanto, de la "demanda inducida" hacia los modelos euskaldunes promovida por el Gobierno Ibarretxe, como hasta ahora han sostenido PSE-EE y PP, ya que en la Euskadi del cambio los datos de matriculación siguen siendo similares a los de años precedentes, décima arriba, décima abajo. En concreto, según los datos del curso anterior respecto a niveles de entrada que obran en poder de Educación, las solicitudes tramitadas para aulas de Educación Infantil en el nivel de 2 años fueron 17.580. Este año esa cifra ha crecido en 660 solicitudes, según las cifras provisionales. Un total de 275 familias no han visto atendida su matrícula por falta de oferta del modelo elegido. Las más afectadas han sido las que se inclinaban por el modelo B (euskera-castellano) en una proporción de dos a uno frente a las que querían el modelo A.
Hoy muchas miradas estarán puestas en la reacción de socialistas y populares ya que tanto las preferencias reales de las familias así como la profesionalidad y neutralidad de los centros son un auténtico varapalo para el giro en materia educativa que, junto con la lucha antiterrorista y el euskera, constituye la base del pacto de gobernabilidad de Patxi López. De hecho, y en previsión de estos datos, el PSE-EE ha matizado considerablemente su discurso respecto del euskera, primero reconociendo que las familias "no tienen por qué equivocarse" cuando realizan la elección lingüística, y luego abroncando al secretario general del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, a quien acusó de tratar de "incendiar" el proceso de matriculación. Un distanciamiento que ni la oposición, ni la mayoría sindical, ni una parte muy importante de la comunidad educativa se llegan a creer y lo atribuyen a un movimiento táctico de Celaá, obligada, como está, por estos resultados. Otro hecho que demuestra la fortaleza del pacto por el cambio es que en el fragor de la polémica por la prematriculación, Celaá y Oyarzábal mantuvieron una reunión de urgencia para escenificar su unión.

Por Idoia Alonso.


Fuente: Deia. Pero tenemos más, por si ése resulta sospechoso: El Correo, por ejemplo, dice así:

Educación no abrirá aulas en castellano al recibir 104 peticiones en toda Euskadi
Ningún centro llega a reunir un mínimo de 15 preinscripciones de modelo A, como reclamaba en PP

Un total de 104 familias vascas -86 en Vizcaya, 18 en Álava y ninguna en Guipúzcoa- han solicitado matricular a sus hijos de dos o tres años en lengua castellana en colegios que no ofertan el modelo A. Se trata de datos provisionales pero, según confirmaron fuentes del Departamento de Educación, ningún centro educativo de la comunidad autónoma, ya sea público o concertado, alcanza la cifra de referencia de 20 solicitudes que permitiría plantear la apertura de nuevas aulas en español. Ni siquiera, según las mismas fuentes, hay un colegio que sume un mínimo de 15 preinscripciones, como propuso el Partido Popular.
Al cierre de la campaña de prematriculación, que finalizó el pasado viernes, las autoridades educativas contabilizaron 728 solicitudes de modelo A para niños de 2 años, con una diferencia abrumadora frente a las 4.077 inscripciones de B (bilingüe) o las 13.436 de D (euskera). Las peticiones de enseñanza íntegra en lengua vasca multiplican por 20 las de castellano. La demanda de modelo A representa, por tanto, sólo un 4% del total de las 18.241 preinscripciones de nuevos alumnos, 661 más que el curso anterior.
Las peticiones de esas 104 familias han podido ser contabilizadas este año por el nuevo sistema informático implantado por el Departamento de Educación. Son, en teoría, padres que, tal y como sostienen el PP y la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, no podían matricular a sus hijos en el idioma de su preferencia debido a que algunos centros habían decidido retirar «unilateralmente» las líneas en castellano por las «presiones» de los anteriores Gobiernos nacionalistas en favor del euskera. Una demanda que supuestamente permanecía «oculta», y que el Ejecutivo de Patxi López se propuso visualizar al permitir computarla.
Sin embargo, tal y como revelan las estadísticas, las peticiones no son lo suficientemente relevantes para poder reabrir esas líneas extintas, fundamentalmente en centros concertados religiosos. En principio, «no parece que vaya a variar la planificación», indicaron desde la consejería. Sí cabría la posibilidad, aunque remota, de que alguna línea D se reconvirtiese en B; de hecho, 144 padres han pedido modelo bilingüe en centros donde no existe.
Pero las cifras, pese a ser clarificadoras, no van a acabar ni de lejos con la batalla por la supervivencia del modelo A, que se remonta a la anterior legislatura. Durante todo el periodo de prematrícula, los portavoces de la citada plataforma, padres que se han movilizado por su cuenta para intentar formar grupos en algunos centros y el PP han criticado las medidas adoptadas por la consejería, que consideran «tibias» para contrarrestar años de «discriminación» al modelo A. En su opinión, la fotografía de la prematriculación no es real, «no refleja la verdadera demanda» puesto que, según dicen, muchos progenitores no se han atrevido a explicitar sus preferencias «por miedo a quedarse sin plaza».
Críticas a los centros
Pero sobre todo, los ataques han ido contra a los centros, agrupados en la patronal religiosa Kristau Eskola, a los que han acusado de «desinformar» y poner «innumerables trabas» para «dirigir la demanda» de los padres. El PP, incluso, ha llegado a exigir a Educación que suspenda la financiación a los colegios concertados que hayan tratado de «condicionar la voluntad de las familias».
Padres bilbaínos han presentado una quincena de denuncias ante la Delegación territorial de Educación tras detectar conductas «irregulares» en algunos centros. Como prueba, han entregado a los responsables educativos una copia de una grabación realizada en la secretaría de un colegio religioso bilbaíno. En ella se escucha como una mujer extranjera pide información para matricular a su hijo «en español». «No ofertamos modelo A», zanja la empleada de secretaría. La madre insiste, y la trabajadora también, sin aclarar nada. «No ofertamos, no le puedo decir más, todo está en la carpetilla. Es lo que pone aquí, luego va a la delegación... y no quiere decir que sea aquí, puede ser en la zona. Nosotros ahí, nos encogemos...».
Fuentes de Educación confirmaron que este caso será objeto de una investigación. Respecto a las otras quejas, a las que hay que sumar cinco más interpuestas en Álava, las autoridades educativas aseguran que ya han sido resueltas, en algunos casos, tras la intervención de un inspector. «Muchas se debían a malentendidos», dicen.

Por M. José Tomé.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ya te han actualizado:

Habló Celaá:

http://www.deia.com/2010/02/17/sociedad/euskadi/celaa-confirma-que-no-hay-demanda-suficiente-para-nuevas-aulas-de-a-y-b-