miércoles, 9 de junio de 2010

SAHARA OCCIDENTAL


Enekito me pasa esto:

CRÓNICA DESDE EL SAHARA OCCIDENTAL
por Itziar Fernández Mendizabal (*)

El Aaiun, Sahara Occidental 10/06/07

El pueblo saharaui, tanto en los campamentos de refugiadas y refugiados en Tindouf Argelia como en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos, sigue luchando de modo pacífico por su autodeterminación e independencia.

En este momento uno de los objetivos desde el Sahara Occidental ocupado por Marruecos es poder ejercer el derecho a la libre circulación, lo que les es negado sistemáticamente por las autoridades marroquíes.

En Octubre del pasado año 7 activistas saharauis de la zona ocupada viajaron a los Campamentos de refugiadas y refugiados y a la vuelta a El Aiun fueron torturados y detenidos bajo la acusación de sedición, lo que en Marruecos, en Consejo de Guerra, supone una condena de pena de muerte. 4 de ellos han sido excarcelados La única mujer del grupo porque presentaba signos de demencia, producto de las torturas, otros tres fueron excarcelados la pasada semana tras una larga huelga de hambre y por las presiones internacionales, pero tres siguen en las cárceles marroquíes, sin que se sepa que va a ser de ellos.

Pues bien, con posterioridad a este hecho, y con el fin de seguir reivindicando su derecho a la libre circulación como cualquier ciudadano o ciudadana, siguen de este modo pacífico saliendo de las zonas ocupadas a los Campamentos, en el intento de conseguir, aun con mucho sufrimiento, esta pequeña parcela de libertad.

Para ello, tres veces más se han organizado este tipo de viajes, el último se ha efectuado estas dos semanas anteriores y hoy han vuelto a El Aiun.

Lo que se está consiguiendo es que, debido a la presencia de observadores internacionales, al menos no se les detenga. En este caso, 9 saharauis han viajado a los campamentos, 6 hombres y 3 mujeres - uno de ellos, Sluh Delal estuvo, como una hermana y un hermano suyo, desaparecido durante 11 años en cárceles marroquíes sin que nadie supiera su paradero- el resto, aun a pesar de su juventud en algunos casos, como Aalia Hassana o Lela Lili han sufrido ya directamente la dureza del régimen policial marroquí en sus propias personas.

Como observadores de lo que podía sucederles a su llegada a Casablanca y posteriormente a El Aaiun, estábamos 6 personas, 5 del Estado español y un inglés. Del Estado 2 andaluces, 1 asturiano, miembros de Asociaciones de apoyo al pueblo saharaui y 2 de Euskal Herria, Enrike Lertxundi Pérez, abogado donostiarra, acreditado por el Colegio de Abogados de Gipuzkoa e Itziar Fernández Mendizabal en representación de la Red Vasca de Apoyo a la Unión Nacional de Mujeres Saharauis.

Fuimos testigos presenciales del registro que se efectuó a las y los saharauis en el aeropuerto porque, a pesar de que la policía marroquí pretendía que saliéramos del aeropuerto sin las personas saharauis, nos mostramos firmes y solo salimos cuando al grupo saharaui también le dejaron salir.

De allí vinimos a Hay Matalah, el barrio saharaui, donde la policía ya no se anduvo con txikitas y cargo contra la gente que esperaba a las y los activistas con dureza.

A pesar de ello, tanto el grupo saharaui de activistas como quienes les acompañábamos como observadores, no sin recibir algún golpe de los que las moraduras de hoy dan fe, pudimos entrar en la casa de uno de ellos donde se les efectuó un recibimiento impresionante por parte de un grupo muy numeroso de hombres y mujeres que les esperaban impacientes, con temor por lo que les podía suceder y con alegría inmensa al verles sanos y salvos .

Lo que hemos podido comprobar hasta el momento es que esta zona de El Aaiun, y por lo que nos cuentan todo el Sahara Occidental, está totalmente tomada por la policía Sus estrechas calles están vigiladas constantemente por una o dos furgonas de policías, además de por coches sin identificación y muchos policías de paisano, de modo que es imposible efectuar un solo movimiento sin que esta lo sepa, como dice Enrike Lertxundi, es como si todo el tiempo estuviéramos en una enorme comisaría.

En esa casa tuvimos ocasión de conocer a hombres y mujeres que han sido víctimas de esta represión sistemática en que vive el pueblo saharaui en su propio territorio.

Eran decenas las personas que nos relataban las torturas que han sufrido en las cárceles marroquíes donde han estado encarceladas más de 10 años - en algunos casos habiendo pasado 4 de esos años todo el tiempo con los ojos vendados -. Resulta impresionante conocerles y ver cómo, a pesar de todo esto, siguen en la brecha luchando por ensanchar sus derechos y con un objetivo claro: la autodeterminación e independencia de su pueblo y el poder vivir en un Sahara libre, como les corresponde y como todo el derecho internacional y las propias Resoluciones de la ONU lo reconoce.

Un pasito mas, modesto pero importante para su causa, ha sido el que quienes estamos estos días aquí como observadores nos hayamos quedado a vivir con las familias saharauis, en lugar de ir a un hotel como ha pretendido la policía marroquí en todo momento .

Y aquí estamos, sin ninguna seguridad de que de un momento a otro la policía irrumpa en la casa donde se nos cobija y nos obligue a ir a un hotel o, incluso, que nos obligue a abandonar no solo el Sahara Occidental, sino también Marruecos.

El pueblo saharaui, en su larga lucha que dura ya más de 35 años - desde que el Estado español abandono la colonia dejándolos indefensos ante Marruecos que entro a ocupar a fuego y sangre este Territorio muy rico en pesca, fosfatos y otro tipo de minerales - sigue necesitando de la solidaridad internacional para conseguir su justo objetivo de vivir libremente en su Territorio, como un país soberano regido por un Gobierno propio elegido democráticamente por las y los saharauis.

(*) Observadora en el Sahara Occidental, representando a la Red Vasca de apoyo a la Unión Nacional de Mujeres Saharauis.

Vínculos:

Todos con el Sahara.
Libertad para los presos Saharauis.
El muro de la vergüenza.

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