miércoles, 15 de septiembre de 2010

EL MOSTRADOR


De pequeño pretendieron inculcarme una de las ideas más tontas que puedas imaginar: que los libros no se tiran. He ahí, quizá, el origen a un afán recopilatorio que, poco a poco, y gracias a Dios, va remitiendo...

No todo tiene por qué entrar en tu biblioteca. Que tenga forma de libro no significa que merezca un segundo de tu tiempo.

Porque, ojalá pudiéramos, de vez en cuando, meterle a un autor por el culo su ladrillo de vuelta a casa, ¿eh?

No es legal, dicen algunos, pero no ofrecen soluciones. Que nos den una alternativa; a ver, que nos digan... ¿qué hacemos, por ejemplo, con los libros de Isabel Sansebastián?

Eh... Si eres ún espíritu moderado, puedes hacerte una mesa:




Fuente: ésta. Y descarga el vídeo de la idiota aquí.

Dedicado a mi amigo Idoiaga.



I M A G E U P D A T E

3 comentarios:

Alone dijo...

La mesa muy bonita... pero saca un par de ellos!

El Idoiaga ése dijo...

Según estaba viendo el post estaba pensando en meterlo a la butxaka del posterous (acción que, por cierto, ya he llevado a cabo) y cuando he visto que encima va con dedicatoria casi se me saltan las lágrimas, oyes!

Ahora que chapan Bloglines, te seguiré con el Google Reader, pero de una forma o de otra no me quiero perder tus historias.

Besarkada bat!

egoitzmoreno.com dijo...

idoiaga! cuánto tiempo sin saber de usted.

y con lo cerquita que estamos...