viernes, 29 de octubre de 2010

MÁS DE LO MISMO


Pues eso, que nos vamos acostumbrando... pero no está de más difundirlo:

LA FISCALÍA ACUSA A LOS AGENTES DE MENTIR Y MANTIENE LAS PENAS

Un justificante pde paso extendido por Isaías Carrasco, edil asesinado por ETA, refuerza la tesis de que Portu y Sarasola fueron torturados

DONOSTIA. El juicio contra quince guardias civiles por presuntas torturas contra Igor Portu y Mattin Sarasola quedó ayer visto para una sentencia que se conocerá antes de final de año. Y lo hizo casi con las mismas peticiones de las cinco partes con las que empezó.

El Ministerio Público fue la primera de ellas en exponer sus conclusiones, su informe y las solicitudes de castigo. Jaime Goyena, fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, resultó premonitorio: "No voy a empezar diciendo que voy a ser breve". Goyena observó que los cuatro agentes a los que acusa de "torturas graves" golpearon a Portu y Sarasola "deliberadamente" con un fin: "Humillarles, castigarles y degradarles por su supuesta pertenencia a ETA".

Tras hacer un repaso prolijo de sentencias de origen diverso como el Tribunal Supremo o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, descartó a cinco de los quince acusados apuntados por la acusación particular porque fueron los conductores de los vehículos: "Si no custodian, no son garantes. Físicamente no golpean, pero tampoco podían impedirlo".

Goyena acusó a los agentes que respondieron a las preguntas de las partes de que "no dijeron la verdad" al sostener una versión de los hechos "cualquier cosa menos creíble". Entre los elementos sobre los que el Ministerio Público mostró su duda se encontraban la causa por la que los detenidos huyeron al ver el dispositivo de la Guardia Civil -versión de la fuga y el posterior forcejeo que, según citó, no se recoge en los primeros informes del Cuerpo- o por qué los agentes introducen a los dos activistas en el mismo Patrol cuando sospechaban de ellos.

Además, censuró los informes de los doctores que presentó la defensa: "No vinieron a ilustrar al tribunal, sino que vinieron a ayudar a la defensa". Justificó este argumento en el hecho de que, para ellos, el "cien por cien de la versión de los agentes es admisible", mientras que el de Portu y Sarasola encaja "en un 0%" con las pericias que hicieron sobre la documentación a la que tuvieron acceso, nunca sobre los detenidos.

Uno de los ases que Goyena se guardó bajo la manga fue el relacionado con las facturas del peaje de Zarautz. Con ellas, puso en solfa la versión que sostenían los agentes de que mientras los dos coches camuflados pusieron rumbo a Intxaurrondo, los cuatro Patrol quedaron por la zona. La información que facilitó la empresa que explota el peaje de Zarautz, Bidegi, demostraría que a las 12.07 horas del 6 de enero de 2008 pasaron los cuatro todoterrenos y uno de los coches de paisano, mientras que el sexto vehículo llegó a ese punto tres minutos más tarde.

Al igual que la Fiscalía, que pidió tres años de prisión para dos agentes, dos años para otros dos y delitos de faltas para otros seis, la acusación particular mantuvo las peticiones de condena. La letrada Amaia Izko solicitó, bajo la acusación de la modalidad más grave del delito de torturas, entre seis y diecisiete años de prisión para los quince acusados, además de diversas inhabilitaciones e indemnizaciones económicas.

La abogada, que consideró "contundentes" las conclusiones del informe de los forenses, solicitó el fin de la incomunicación de los detenidos que "dificulta enormemente poder obtener elementos de prueba" en casos de presuntas torturas, algo que esta vez "sí existen y no deja margen a la duda razonable".

El primero de los letrados de la defensa, Carlos Aguilar, dijo que las versiones de Portu y Sarasola "coinciden en la música pero no en la letra". Señaló que "el hecho de que Thierry tuviera las fotos de las torturas evidencia la extraordinaria importancia que para ETA tiene este juicio" y se preguntó si "hay algún elemento objetivo que descarte la versión de la Guardia Civil".

FIRMA DE ISAÍAS CARRASCO
Una macabra circunstancia salió a la luz durante la sesión de ayer. Los justificantes del peaje de la autopista que el fiscal de la Audiencia de Gipuzkoa presentó como prueba contra los guardias civiles fueron firmados por Isaías Carrasco, el edil socialista de Arrasate que fue asesinado por ETA.Cuatro meses antes de su asesinato, Carrasco rellenó una nota en el peaje de Arrasate en el que trabajaba. En la misma, quedó registrado el paso de seis vehículos de un convoy de la Guardia Civil, que no pagaron el peaje. La hora que marca el justificante, las 9:50 horas, desmontaría, según el fiscal, el relato de los guardias civiles respecto al momento en que detuvieron a los dos etarras.

J. Arretxe

Y, como colofón, echa un vistazo a los créditos finales de El Intermedio, que he sacado de Birubao:

Descarga el vídeo aquí. Más cosas, aquí.




I M A G E U P D A T E

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