miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL BLOQUEO DE JOHN


Era difícil componer nada. George había puesto toda su fe en mí, eso era verdad, pero... desde hacía tiempo, me veía arreglando lo que otros hacían mal.
Me veía, cómo explicarlo... Era como si estuviera vendiendo mi alma al diablo.
Quería realizar otro tipo de proyectos, eso era todo. Ya estaba carcomido por el éxito, no quería saber nada más.
Así que me fui de vacaciones. En realidad, dije que me iba a un lugar tranquilo, a buscar inspiración... y me fui a España. Sólo llevaba un poco de ropa, mi cámara y un par de libros: una biografía de Mahler y... no recuerdo el otro. Quizá sólo llevé uno, no lo sé... [ríe y hace una pausa para beber]
Al cuarto día, no sabía dónde meterme. Hacía un calor sofocante y los pueblerinos celebraban unas fiestas en honor a su Santo Patrón... En España están todo el día de fiesta. Puede parecer un lugar maravilloso cuando llegas pero... [ríe] Al cabo de una semana sólo quieres que se callen, que se vayan a dormir, todos.
Pues bien... Al cuarto día, me había tirado toda la tarde mirando al techo... Sabiendo que algo tenía que hacer... Ya te he dicho que temía a George más que a nada en el mundo. Parece un chico simpático, un hombre amable... introvertido... y lo es, Dios me libre de decir lo contrario, lo quiero como a un hermano... Pero si juegas con su dinero... En fin... Sólo digo que... Bueno, esto lo borraremos después, ¿de acuerdo? [mira nervioso la grabadora] En serio, esto no puede salir de aquí.
¿Dónde iba? Ah, sí... Total, que ahí estaba yo, tumbado en la cama, sin poder concentrarme en nada debido al ruido infernal que entra por la ventana... cuando suena el teléfono. Lo cojo y, obviamente, era George.
“¿Qué hay, amigo?”, le digo que “todo va bien”... y él me dice que ya han terminado en Hawaii... Pero no se refería al rodaje, sino al montaje, creo... Total, que le digo que estoy en Mataró, en España, componiendo... y me contesta que no es necesario irse tan lejos para juntar cuatro notas.
Eso me sentó fatal.
Sé que, de algún modo, le debo la vida. A él y a su amigo del alma... que nunca se pone al teléfono, que dirige como un niño mimado... Sé que les debo todo, mis casas, mis coches... Pero, vamos... No sé, creo que ellos también me deben algo a mí, ¿no? Mira, hace poco coincidí con Angelo [Badalamenti] y, aunque tiene mucho menos que yo, materialmente hablando, cuenta con el respeto... no sólo de crítica y público... sino de sus colaboradores.
A mí eso no me pasaba.
Siempre esquivando amenazas veladas, sufriendo cortes y correcciones. Sé que no hago sinfonías. Sé que todo es perecedero... Pero no soy respetado.
Al menos, no lo era entonces... Ahora... [ríe] Ahora soy viejo y todo me da igual... Pero hace treinta o cuarenta años...
Total, que le digo a George que cuente conmigo. Pero... y no sé por qué lo hice... Quizá por todo esto que te estoy contando, no lo sé... [se levanta, pasea y sigue bebiendo] Le digo que quiero más dinero. El doble.
George se lo piensa durante un rato. Y me pide que le tararee algo. Yo me indigno, por supuesto, y él me pide que describa qué estoy haciendo. Le repito mi petición: “George, esto es bueno... Muy bueno... Y quiero el doble”.
“De acuerdo”, me dijo... Y me habló de fechas. Me dijo que tenía dos semanas, que quería las partituras. Él no sabe leer, pero tiene amigos y consejeros de todo tipo.
Charlamos durante un rato sobre chorradas relacionadas con el guión, dudas, cuestiones de producción... y volvió sobre el tema de siempre: Marcia, que era una frígida y que tenía que hacer algo al respecto.
Eso bórralo, ¿vale? Ya sabes que...
Antes de colgar añadió algo que es muy típico de su persona. [carraspea e imposta la voz] “John... Si no es material de primera... no volverás a trabajar en este país. Si no me traes una puta bomba atómica... quédate en Méjico.”
Así es él. [pausa, se sirve otra copa de vino]
Yo tenía un problema de los gordos. Básicamente, estaba deprimido, bloqueado, nada me decía nada. No me interesaba el cine, ni George, ni su puta mujer... Así que cogí mi cámara y bajé a la terraza del hotel, que era una pensión tercermundista, a tomar el fresco con los borrachos.
Y, como te decía antes, la inspiración puede estar en cualquier lugar, donde menos te lo esperas.

Extracto de Música, Cine y yo. La vida de John Williams, de Alfred Schrut (Editorial Jugger).

Descarga el vídeo aquí.



I M A G E U P D A T E


9 comentarios:

David dijo...

Esto es tremendo. Al principio cuando he leído el bloqueo de John y he ojeado el nombre de George por ahí estaba pensando que era otra cosa (jajaja)
Joder, tengo una imagen tan tan...de John Williams.. El traje, la batuta (o varita, porque la música de ese tío es mágica)... que leer esto me ha dejado un poco.
Voy a tener que pillar ese libro.
Un saludito.
¿por amigo del alma que dirige como un niño mimado se refiere a Steven? No lo sé, la verdad. Pero si es así...Joooooder!!!
Esto tiene unos años, ¿no?

David dijo...

El vídeo no está disponible. Mierda.

David dijo...

Vale...Ya veo que era una coña Ja,ja,ja...
Pero el texto es cojonudo..

egoitzmoreno.com dijo...

aaaay... y me he aguantado sin decirte nada, eh? jajajaja

en realidad, estaba probando una cosa: los que leemos este tipo de escritos (guiones, ensayos, entrevistas, biografías, rollos sobre cine) tenemos un problema... y es que hacemos veraces un montón de cosas sólo por el formato (lo de los corchetes es un inventazo)... si lo piensas, cuántas citas falsas nos habrán colado? a mí, un montón, seguro...

un saludo, y disculpas por reírme de usted, aunque no lo haya visto, caballero,

e.

egoitzmoreno.com dijo...

un par de cosas... hablando de libros, no creas que george y steven salen peor parados en el libro de biskind ("moteros tranquilos, toros salvajes"; editorial anagrama), que si no has leído... deberías:

http://www.roncandoenelnostromo.com/2009/11/bonnie-clyde.html

http://www.roncandoenelnostromo.com/2009/11/cosas-de-chinatown.html

http://www.roncandoenelnostromo.com/2009/12/taxi-driver.html

por otro lado, recuerdo que cuando te conocí -en la tienda de fernando, la de santutxu-, andabas queriendo montar algo similar... a lo grande: un libro sobre una peli de disney que nunca se estrenó... con ilustraciones, bocetos, fotos... y entrevistas como ésta, supongo.

las vueltas que da la vida, eh?

David dijo...

Ay! El libro de Biskind sí lo he leído. En realidad en leído los dos.Ése y la secuela sobre Sundance, Tarantino, los Weinstein, etc... Son muy amenos y tienen momentos buenísimos...pero bueno, mete tal vez mucha carnaza pero bueno, si no a ver quién lee datos fríos tal cual.

Y sí. Ya recuerdo aquel proyecto, ya... Anda que no hace años...Las vueltas que da la vida, efectivamente.

Tienes toda la razón en la de citas que nos habrán colado.. Pero la gente suele ser de fiar y si pone algo supongo que es porque lo da por verdadero. Luego están esos libros que son más falsos que... Pero también se sabe y la gente les da el valor que tienen.. .niguno... Y bueno, si pones la fuente y el libro,pues como que uno no va a dudar, ¿no? Ja,ja,ja.
Pero me quito el sombrero ante este post.
Lo que más me chirriaba de todo es que como te decía tengo a John Williams por un tipo educado, con el que tanto como George y John están encantados de currar. Es más, sé que George agradeció la música como agua de mayo para la Guerra... Por eso esas groserías que suelta a veces (aunque sea por segundas)... Pero no he sospechado en ningún momento. A toda la gente se le va la pinza, y hay veces que en entrevistas dicen cosas que no son habituales en ellos.
Un saludo.

David dijo...

Perdón, George y Steven. Esto de escribir rápido.

David dijo...

Por cierto... vete a ver ESTO
Un saludito.
Y como me hagas otra de estas, ya verás...

Anónimo dijo...

QUÉ BUENO!!!!