jueves, 17 de marzo de 2011

EL HÉROE


Decía Chaplin que su trabajo consistía, simplemente en meter a un personaje en problemas... y hacerlo salir de ellos; pero si uno repasa, brevemente, sus obras, descubrimos... En fin... Uno de los momentos más gloriosos de la historia del cine y, por qué no, de mi vida, me lo dio él con Luces de la ciudad. Lee:

Charlot es un vagabundo que se enamora de una florista ciega. Ésta lo confunde con un millonario y, cuando ella, hasta arriba de deudas, va a perder su casa, nuestro protagonista se mete en mil y una aventuras para conseguir dinero.

Al final, consigue mil dólares de un ricachón y la florista puede salvar la casa y, de paso, operarse y recuperar la vista.

A Charlot, cómo no, lo acusan de robar la pasta y pasa una temporada en prisión...

...hasta que, un día, sale y coincide de nuevo con la chica, que tiene ahora, en lugar de un puesto miserable, una floristería... y vive con la esperanza de encontrarse de nuevo con su benefactor, al que, obviamente, no puede reconocer, porque nunca ha visto.

y ahora, el spoiler. Cinco minutos mágicos para llorar como un cabrón:



Es la hostia. Tan sutil... Tan medido, que te hace comprender... Ay... Dios... Que me da algo...

Descarga esto aquí.



I M A G E U P D A T E

10 comentarios:

Alex dijo...

ahhhhhhhhhhhhhh, qué grande.


Y el fotograma de abajo es el de El tercer hombre? qué buena esa primera visión del capullo de Welles, buahfs.

gabon, bitxaco

miquel zueras dijo...

Hola! Gracias por pasarte por Borgo, estás en tu casa. Recuerdo esta película de Chaplin pero ¡qué genial estaba Welles como Harry Lime!
Ah, muy buenas las fotografías de la policía de Sidney. Parece un casting para una película de cine negro. Saludos. Borgo.

egoitzmoreno.com dijo...

sí, es harry lime en el tercer hombre, soberbio (pensaba pasar de una pirueta a otra, en plan pirueta sofística, pero estoy cansado de cojones, así que ahí lo dejamos)

miquel, pasaré de vez en cuando por ahí, faltaría más; que tienes cosas chulas.

y alex, te veo mañana en el fiestorro, no?

venga, gente, que se hace tarde!

e.

David dijo...

Vale. Mi final favorito de todos los que he visto en el cine. No lo pongo, que no tengo ganas de llorar.
Ya sabes que la dan en el Ciclo de Transformaciones... Y se la puse hace como un mes a mi hija (y la vimos los dos, claro).
Joder! Es que es una pasada.

laputaquelopario dijo...

Este film está para el lagrimón. Yo me suscribí a tus RSS por los links de Zizek, pero no puedo dejar de reconocer que este post me ha conmovido.
Y agrego un detalle conocido pero no tanto: cuando Chaplin filma City Lights, ya existía el cine sonoro. Chaplin fue tan sutil en su incorporación que lo convirtió en una parte del guión: el ruido de la puerta del auto que confunde a la florista y le hace creer que nuestro vagabundo es un hombre rico.
Sabiduría pura.

Míchel dijo...

... ¿y de "la Violetera" robada a Padilla no hablas? ¿Y de su obsesión compulsiva-perfeccionista en repetir una y otra vez planos y desquiciar así a sus productores?
Es broma.
Ególatra, misógino y déspota, pero un maestro cinematrográfico al fin de al cabo.
Un saludo.

David dijo...

Eeeeh...Lo de ególatra y déspota, vale. Pero lo de misógino no lo tengo yo tan claro (en mi opinión, eh?)... Vamos, que pienso en la visión que da de esa madre embarazada (la imagen de Cristo cargando la cruz) en El chico, por ejemplo, o la "granujilla" de Paulette en Tiempos Modernos, sacando adelante a su familia, o su Hannah de El gran dictador, enfrentándose a los nazis con una sartén...
Y sí, Monsieur Verdoux es otra historia, vale...
Y bueno, no saquemos ahora el tema de la pederastia por lo de Lita Grey, ¿vale?...
Un saludo.

Anónimo dijo...

Horda de subnormales!

qwerty dijo...

Gracias, anónimo, con tus argumentos nos has convencido.

Anónimo dijo...

¡Gran post!