miércoles, 4 de enero de 2012

MARLA


No le sentó bien la cena de Nochebuena a Marla. Casi no comió en Navidad. Y este fin de semana le toca a ella prepararlo todo. Un tapón, en la boca del estómago. Es lo que tiene. Sale del metro, sofocada, sin tiempo. Contesta al móvil. Es Fred. Que no hay café, dice. El señorito no puede tomarse un té, o lo que sea. Luego bajo, le contesta Marla. Porque quiere llegar a casa, quitarse los zapatos y tirarse en el sofá. Diez minutos tumbada, no pide más. Y él no dice nada; se queda callado el hijoputa. Así que Marla accede. Si no ya bajo yo luego, dice entonces Fred. No, deja, sigue con lo que sea que estés haciendo, parado analfabeto, maricón, piensa ella mientras cuelga. Y atraviesa el callejón. Y las luces, y los coches. Y se cruza con un chino, dos venezolanos, tres moros. Mierda de país, se dice, mientras se le llena la boca de saliva caliente y entra en el súper, evitando a Mary, la cajera subnormal que siempre se equivoca. Que te salude tu madre, guapa, piensa. Un pinchazo, en el pecho, a la altura de la panadería. Son gases. Un tumor. Se aleja hasta los lácteos y el frío le descubre una sudada febril. Está empapada. Tiene que salir de ahí, liberarse, buscar otra ciudad, otro continente. Matar a su marido. Cagarse en Dios.



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I M A G E U P D A T E

6 comentarios:

Tripi dijo...

Diosss, menuda guarra¡¡¡

Una introducción cojonuda, e.

Cateto Extremeño dijo...

Joderrrr...que asco de tia. Te vas superando cada vez que "juntas letras"
Saludos, besos a Tripi

Kojontxu dijo...

Una de esas le pasó a un colega. El tipo era un cortao de la ostia, le entraron ganas de vomitar en un super, y por no salir afuera echando ostias con el temor de que creyeran que había robado algo, se puso a potar en unos estantes, eso si, como Marla, sin que nadie lo viera.

El mismo menda en el metro, llega a su parada habitual en Sope. Estaba por bajarse cuando ve que un negro se estaba subiendo. Con el palo de que el negro creyera que él se bajaba por ser un racista, se quedó en el vagón, mamándose incontables paradas, aguantando el tipo frente al negro, hasta que éste se bajó, en Plentzia creo...

Tripi dijo...

Y además la muy puta caga frente al estante de los yogures y quesos.

¿No podría hacerlo frente al de los detergentes como hace la gente normal?

Saludos.

Cate: mamarás.

egoitzmoreno.com dijo...

jaja, kojontxu, el puto amo tu colega.

a mí el otro día se me cayó media docena de huevos en el bm. creo que es la mayor cerdada que he hecho, en un sitio de ésos.

no obstante, es más que probable que marla sea una artista contemporánea, buscando su camino:

http://www.roncandoenelnostromo.com/2011/12/martin-creed.html

un saludo, gente.

e.

Anónimo dijo...

QUE CUENTO MAS CHULO... Y QUE CERDA MAS CERDA.